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¿Hemos aprendido algo en tiempo de pandemia?

Este tiempo de pandemia, de aislamiento, restricciones y preocupaciones, de haber tenido que aprender nuevas formas de aprender y de relacionarnos ha sido y está siendo un tiempo extraño donde lo que sabíamos se desvanece ante la incertidumbre. Esta es una de las características de las crisis. La otra, en la que nos vamos a fijar a partir de ahora es verlas como oportunidad.

Los signos de este tiempo que estamos viviendo, tienen algunas características muy determinadas. Es:

  • TIEMPO DE REFLEXIÓN. Oportunidad para descubrir una nueva forma de ver nuestra realidad.
  • TIEMPO DE ABURRIMIENTO. No es el aburrimiento lo que nos afecta, sino la falta de sentido. Frankl ya mencionaba que una de las manifestaciones de las neurosis colectivas era el aburrimiento. Es también un tiempo para la PACIENCIA.
  • TIEMPO DE RESPIRO PARA EL PLANETA. Que ha notado un alivio de nuestras agresiones.
  • TIEMPO DE LIBERTAD Y DE RESPONSABILIDAD. Donde he tenido que renunciar a hacer cosas por el bien común. Se trata de un tiempo para elegir entre las posibilidades. Y a veces he mostrado mi enfado contra el que viola las normas porque está haciendo un uso arbitrario de su libertad.
  • TIEMPO PARA EL CUIDADO, propio y de los demás. Sin embargo, seguimos pensando en la inmunidad a nivel individual, cuando lo deberíamos hacer a nivel global.
  • TIEMPO PARA LA FAMILIA. Niños felices en casa a pesar de todo. Tiempo para la CERCANÍA, para conocerse bien.
  • TIEMPO PARA VIVIR EL PRESENTE. Hemos sentido que no tenemos asegurado el futuro. Vivíamos con sensación de seguridad y de que teníamos el futuro asegurado. Y un minúsculo virus nos ha dejado al descubierto.

 

LOS VALORES TRADICIONALES DESDE FRANKL

 

VALORES DE CREACIÓN

Los hemos visto en personas que han desarrollado nuevas habilidades…cocinar, escribir, pintar… Da lo mismo, el caso es darse un tiempo para aprender. Así te enriqueces y te motivas. Pon en marcha toda tu creatividad para inventar actividades o para hacer las habituales de un modo diferente.

 

VALORES VIVENCIALES

Es un buen momento para DISFRUTAR de todo lo que te gusta y que generalmente no tienes tiempo: leer, escuchar música, moverte, hacer puzzles,… Cualquier afición ayuda a mantener la cordura. Piensa en todo aquello que, en periodo normal, siempre dices «cuando tenga tiempo voy a…» Y ponte a ello.

 

Deja un espacio al ASOMBRO. Hay tantas cosas maravillosas que se nos escapan con las prisas que es bueno que nos dejemos asombrar de nuevo… Justo hoy hablaba con una amiga de lo sorprendente que es, en este silencio, escuchar a los pájaros, que siempre están, pero no les prestábamos atención.

 

EL VALOR DEL AMOR Y EL CARIÑO. EL ABRAZO. Aprovecha para contactar con aquellos a los que quieres y hace tiempo que no sabes nada de ellos. Me sorprendió conocer que están aumentando las llamadas como forma de contacto. Me llama la atención que casi todas las personas, mayores o niños, a los que se pregunta, dicen que echan de menos los abrazos. Qué importante es el contacto.

Y a menudo ni lo valoramos. Damos abrazos de compromiso, besos de cortesía y apretones de manos que no significan prácticamente nada. Seguro que el primer abrazo nos va a saber a gloria bendita. Seguro que no es lo mismo… porque he sentido la necesidad de abrazarte, y eso lo cambia todo. Creo que este tiempo de mascarillas y distancia nos enseña a valorar más lo que significa poder acercarnos.

 

EL CUIDADO. Cuidar las relaciones humanas. Cuida a los tuyos, a los que estáis en casa, ten detalles con ellos, mímales… Tampoco lo están pasando bien. Cuidaros los unos a los otros. Hablar sobre lo que está pasando es una buena forma de ayuda, sobre todo para los más pequeños.

 

VALORES DE ACTITUD

Nos vamos a fijar en dos ideas, considerando la pandemia como algo inevitable, y ante lo que podemos situarnos y descubrir que:

 

SOMOS MÁS QUE UN ENCIERRO O UNAS RESTRICCIONES. A veces podemos llegar a obsesionarnos con el encierro y dejar de contemplar otras cosas, porque estamos fusionados con esa idea y las sensaciones que provoca. Ahora es el momento de entender que lo que vivimos en un momento concreto de nuestra vida no nos define o determina, porque podemos despegarnos del presente; es cierto que culturalmente está muy de moda el momento presente, vivir el presente,… pero desde nuestra mirada, nos abstraemos y sabemos que el presente enlaza pasado y futuro.

Somos más que seres en cuarentena, porque somos más que las circunstancias que nos toca vivir. Somos lo que somos y lo que estamos siendo, porque somos también lo que podemos llegar a ser; parece un juego de palabras, pero es sencillo entender que somos también nuestras posibilidades; si me miro ahora mismo, veo un ser confinado, pero soy capaz de ver más allá y ver a un ser libremente recluido y con posibilidades de salir. El ser humano es versátil e impredecible. Somos capaces de superar muchas situaciones y “sacamos fuerzas de flaqueza” cuando lo necesitamos de verdad. Si miro sólo lo que me está sucediendo y que no puedo salir de casa, es posible sentirme bloqueado.

Por eso mi mirada, desde la esperanza y el realismo, se centra en las fuerzas y el potencial. La persona es más que un accidente, enfermedad, suicidio o cualquier situación traumática que le toque vivir, como puede ser un confinamiento.

Obsesionarme con lo que no puedo hacer me lleva a rebelarme, a rechazar este momento que estoy viviendo. Y es que lo he dejado convertirse en lo único de mi vida.
Sin embargo, si creo que soy más que lo que ahora vivo:

  • …me puedo distanciar de lo que en este momento me ocurre. Desde la logoterapia hablamos de que el ser humano tiene la posibilidad de autodistanciamiento, de entender que podemos poner distancia entre lo que somos y lo que nos pasa; ahora mismo, estás en aislamiento, pero eres mucho más.
  • … cuento con la fuerza de la posibilidad; eres lo que eres y aquello en lo que te puedes convertir. Mirar sólo el momento presente es limitante; descubre qué posibilidades tienes, ahora, en tu mano. No te centres en lo que no puedes hacer, sino en lo que está a tu alcance.
  • … puedo ver siempre mi capacidad de superación y la de los demás. Y esto me da libertad aunque decida no salir.

 

PODEMOS ELEGIR CÓMO LO QUEREMOS VIVIR. La pandemia ha roto nuestra rutina y nos ha colocado en una situación ante la que no sabemos cómo reaccionar.
Es un momento de crisis en toda regla, y como tal situación puede sacar de nosotros lo mejor o lo peor. Depende de nosotros cuál queremos dejar que se muestre. Al final, es nuestra decisión. Y ante esta situación, quiero compartir algunas ideas que creo nos viene bien recordar.

Esto de ahora no es el fin del mundo, a pesar de los mensajes alarmistas que nos llegan. Podemos hacer un esfuerzo para distanciarnos de todo lo que nos llega. Es cierto que asusta por desconocido, pero no es bueno que dejemos que se convierta en lo único en nuestra vida. Tenemos mucho más y esto hay que situarlo en su lugar. Porque de lo contrario se va a activar nuestro chip de supervivencia extrema. Desde la Logoterapia hablamos de distanciamiento, en este caso, del problema o situación. El problema es uno y yo soy otro. No nos fundimos. Desde cierta distancia puedo ver nuevas soluciones.

Empezar a no pensar en nosotros mismos y tener en cuenta a los demás. Por desgracia, estamos viendo mucha gente egoísta. O no tantos, pero es cierto que son muy llamativos… Esos que acaparan todo de los centros comerciales… a los que no les importa empujar o, como me enteré el otro día, llevarse los alimentos para celiacos. En logoterapia nos referimos a la auto-trascendencia, a esa capacidad de salir de nosotros mismos y pensar en los demás. Es cierto que hay muchos ejemplos de personas volcadas en los demás, vecinos que se ayudan, gente que agradece… que no pasen desapercibidos. Es el momento de dejar de pensar en nosotros mismos (y nuestras futuras necesidades higiénicas) y pensar en los demás.

Aprovecha la oportunidad. Los momentos de crisis son siempre una oportunidad para el cambio. La vida siempre nos ofrece oportunidades para aprender… quizá a disfrutar con la familia sin el estrés de la agenda, quizá a descubrir habilidades, quizá a desarrollar aficiones, … quizá para descubrir que soy capaz de afrontar cualquier adversidad.

El momento es el que hay y no lo podemos cambiar. Eso sí, siempre podemos elegir cómo queremos vivirlo. Y esa es la gran posibilidad.

 

OTROS VALORES QUE HEMOS DESCUBIERTO Y APRENDIDO

 

GRATITUD. APLAUSO. Tenía yo ligado el aplauso a momentos de o como forma de demostrar lo mucho que me gusta algo. Ahora el aplauso se ha imbuido de agradecimiento. Y nosotros y los nuestros hemos querido demostrar con este gesto lo mucho que valoramos y agradecemos los cuidados y atenciones, el trabajo de tanta gente procurando nuestra salud. El aplauso recupera un significado nuevo, que quedará en nuestra memoria.

 

VALOR. Creo que lo que muchas personas vivimos ante el desconfinamiento es normal. Nos han metido el miedo en el cuerpo y necesitamos tiempo para que salga. Nos han invitado a mirar a los demás como enemigos potenciales… y necesitamos recuperar la confianza. Nos han insistido hasta la saciedad en que es necesaria la distancia, …. Y pensar en acercarse ahora, en reunirnos, en visitar amigos o familiares, muchas veces nos rechina. Tenemos un cierto miedo a lo que pueda ocurrir.

 

SOLIDARIDAD. AUTOTRASCENDENCIA. Esta palabra es tan grande que dentro de ella cabe medio universo, pero hoy rescato esos vecinos que se ocupan de que a los mayores de la finca no les falte de nada; los vecinos del barrio dispuestos a hacer la compra o ayudar a los que necesiten… hemos visto y espero que sigamos viendo solidarios de andar por casa, sin grandes gestos, pero que se preocupan de los demás, de esos a los que esta situación ha colocado en situación vulnerable.

Piensa cada día qué puedes hacer por alguien. Hay muchas sugerencias, desde ayudar en la compra a los mayores, escribir cartas a afectados, ayudar a cuidar niños.. Sé que por barrios se está organizando. Busca información. Seguramente en tu comunidad misma hay oportunidades.

Cuida a los demás.- Puedes estar pendiente de ellos. Puedes hacer algo para que estén mejor. Recuerdo una amiga que ayer mismo hizo una tarta para su hermana enfermera para cuando llegara del hospital. Cuida a los otros, que también lo están pasando mal. Quizá en tu casa, o algún vecino, o alguien cercano… cuidar nos engrandece. Hay mucha gente que ha aprendido, en estos días de aislamiento y balcones, el nombre de sus vecinos.

 

RESILIENCIA. Creo que tenemos una capacidad de resistir y salir enriquecidos de la adversidad. Lo hemos demostrado. Nuestros niños nos han dado una lección de resistir. Desde esa capacidad, cuando todo esto pase, seguro que descubrimos aquello en lo que hemos crecido. Ahora, es demasiado pronto.

 

VULNERABILIDAD. Siento que necesito a los demás. Lo sabía de alguna manera, pero ahora siento que yo solo no sirvo para mucho, que si yo me quedo en casa y los otros no, seguimos en peligro. Que yo solo no puedo con todo. Y que no soy el centro del universo.

He aprendido que soy vulnerable. Ayer mismo pensaba que, aunque tome todas las medidas, no estoy libre de potencial contagio. Y nadie lo está. Sentir que estoy de un modo u otro expuesto no lo voy a olvidar con facilidad. También nosotros necesitamos a veces pedir ayuda, bien a los convivientes en casa, bien hablando con alguien…. No te cortes ni sientas mal porque necesitas que te echen una mano. Este virus nos ha enseñado que todos somos vulnerables. La vulnerabilidad nos conecta con la HUMILDAD.

 

PACIENCIA. Aprendo a ser paciente. A tener paciencia, ya aprendí en su momento. Ser paciente es una actitud vital que no se vincula con algo concreto, sino con una forma de ser y entender la vida donde no existe la prisa y sí la esperanza.

 

HUMOR. Échate unas risas. Reír es una forma de quitarle hierro a la situación. Por eso me gustan los chistes que circulan, porque reírnos le quita poder al miedo. Es una forma de mantenernos cierta distancia con el problema.

 

«Quizá el mayor y mejor descubrimiento es que SOMOS FUERTES PARA SUPERAR LA ADVERSIDAD».

¿Hemos aprendido algo en tiempo de pandemia?

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